¿Que hacemos ahora…?

Esta es una pregunta ampliamente expresada y gráficamente muy difundida, pero casi nunca podremos tener una contestación meramente teórica para lograr conseguir una acción con ciertos recursos prácticos y clara visión de futuro. Sin ánimo a ser excesivamente positivo, si creo enormemente en las grandes posibilidades que tenemos en estos tiempos difíciles, solo nos hace falta un pequeño toque de animación y enfrentarnos totalmente con el problema que siempre ha definido a este sector.

Todo está abierto en este tiempo, y si algo bueno contiene, es que va a perdurar durante bastantes años, el presente está incierto pero el futuro, como siempre, está por llegar. No olvidemos que de todas hemos salido, si no lo hacemos nosotros que quede claro que alguien lo hará, pero desde luego, algo diferente tendremos que hacer, si no fuera así, este capítulo de nuestro importante libro se acabará con solo algún párrafo a medias de escribir y muchas páginas ya ennegrecidas por el tiempo.

Algo que en los dos o tres últimos años he captado en mi tarea profesional, es la clara convicción de que un negocio o trabajo se genera rápidamente y en corto espacio de tiempo sus frutos están maduros de un día a otro. Esto ha generado que aquellos que rondamos ya los diez lustros, nos llame enormemente la atención lo que se define hoy por hoy como negocio o tarea. No se logra entender la dificultad de tratar con personas que están muy pobres en ánimo, tenemos en cuenta muy bien establecido, eso sí, todas las especias que añadiremos, pero nunca o casi nunca miramos, comparamos y hablamos abiertamente con el proveedor de la carne y sus virtudes.

Ahora no queda otra que escuchar más profundamente, cuando lo que nos falta son clientes de cualquier tipo, tendremos que agudizar el ingenio y poner en marcha una parrilla de conceptos que anteriormente nunca o casi nunca nos habíamos imaginado. El ejemplo lo tenemos por desgracia en muy pocas empresas, pero que quede claro, que hay suficientes entes para proseguir y continuar con todos los proyectos por difíciles que estos sean, solo hay que buscar, definir y concretar, ahora nadie nos lo va poner en bandeja, y si existe alguna batea de plata, casi seguro que estará vacía o con limitados contenidos.

Solamente con algunas citas me tengo que despedir hasta la siguiente entrada. Ahora tenemos que vender “marca” para lograr vender moda, en nuestro futuro no solo serviremos productos despacharemos mucha credibilidad, aderezado con un toque óptimo de modernidad y regado con un buen vino salido del corazón de la empresa. En este momento hay que edificar viviendas en las que quieran vivir las personas y no los €uros, desde ahora servimos aplicaciones y no herramientas sofisticadas, actualmente quitaremos la puerta de entrada y haremos un montón de accesos más, a partir de mañana tenemos que regenerar el maravilloso arte de ser una parte, grande o pequeña, en la vida de nuestros clientes. Con esto no está garantizado el éxito, pero sí que es verdad que al final solo quedarán los avaros en relaciones humanas y desaparecerán los que se decanten por un camino corto, fácil y bien asfaltado.

Werselio Escribano Olivares

www.cofan.es

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